San Emiliano – Oviedo

San Emiliano – Oviedo

El itinerario que hemos diseñado discurre por los concejos de Teverga, Quirós, Proaza, Santo  Adriano y Oviedo.

Hoy nos despedimos de la provincia de León y saludamos al Principado de Asturias tras subir Puerto Ventana.

Las nubes  no dan mucha confianza.pero allá vamos.

Podría decirse que estamos en la subida en si ya que desde que ayer por la tarde dejamos la ctra CL626 y tomamos la LE 481 empezamos a subir.

Empezamos pedaleando por un falso llano, vamos ganando altura poco a poco hasta que tras una amplia curva empieza a endurecerse el ascenso .

Es un puerto que se sube fácil, exceptuando alguna corta rampa, el porcentaje de desnivel es asequible y cómodo de pedalear. No hay tráfico y la carretera es ancha.

 

Estamos en el Parque Natural de Las Ubiñas – La Mesa.

La bajada es simplemente maravillosa. El único peligro son las vacas sueltas que puedes encontrar en cualquier parte. Hay que ir con precaución.Al entrar en Asturias, la numeración ha cambiado, ahora vamos por AS-228.

En Páramo encontramos un bar abierto y aprovechamos para tomar una cerveza con una ración de cecina ( bastante mala) pero la bajada continuaba hasta el parque de la prehistoria. El paisaje vuelve a cambiar. Mejor verlo que contarlo.

Este es el inicio de una de las innumerables rutas senderistas que hay en la zona. La de las pinturas rupestres de Fresnedo empieza en esta cueva.

Necesario momento de relax

Continuamos bajando hasta Entrago o Entragu en asturiano. Aquí es donde se inicia o se termina la Senda del Oso. Contamos con el aliciente añadido de que llevaremos todo el rato la tendencia a bajar.

La Senda del Oso es una Vía Verde y por lo tanto discurre sobre el antiguo trazado de las vias de los trenes mineros. No tiene ninguna dificultad y está perfectamente señalizada. Es uno de los recorridos más famosos de Asturias.

Tiene tramos cementados y bastantes de tierra. Hay que pasar por varios túneles.

Hay dos cosas que no nos gustaron.

La primera tener que cruzar la carretera en varias ocaciones porque así lo exige el itinerario y en puntos cuya elección no ha sido muy acertada.

La segunda y la peor de todas es que en una parcela de poquisimos metros cuadrados están encerradas Paca y Tola. Sorprende sobre todo por la naturaleza que las rodea. Paca y Tola son dos osas que en 1989 tuvieron que ser rescatadas tras la muerte de su madre, abatida por un cazador furtivo. En aquel entonces eran muy pequeñas y no habrían sobrevivido. Nada más verlas se nos removió todo por dentro y se nos cayó el alma a los pies. Hicimos dos fotos y nos fuimos por no ver como se movían de un lado a otro de la valla. Lamentable. No sabemos si tienen un espacio más amplio, pero lo que vimos nos disgustó mucho.

 La Senda Fuso conecta directamente con la Senda del Oso, cuando nos dimos cuenta ya habíamos hecho tres km.  Está bien señalizada pero es fácil no ver los monolitos porque se camuflan con la vegetación o las piedras en muchos momentos.

Ahora llevamos tendencia a subir. Nos quedan sobre ocho km hasta Oviedo.

Llegamos a Oviedo y nos encontramos la ciudad con la inquietud propia de sus fiestas patronales, la festividad de San Mateo.

Nos alojamos en el mismo hotel que cuando hicimos el camino Primitivo, a escasos 100 metros de la catedral. Estábamos avisados de que esa noche había conciertos en la plaza, pero no nos importó. Tuvieron el detalle de darnos la habitación menos ruidosa. Es el Hotel Ovetense http://www.hotelovetense.com. Estan renovendo sus anticuadas instalaciones, su situación es inmejorable, el buen trato y su precio, hacen que merezca la pena.

Dimos un corto paseo por las ya conocidas calles del centro, nos tomamos unas cervecitas antes de ir a cenar a la sidrería del  hotel. Su cocina cuenta con el prestigioso premio de mejor cachopo.

En Oviedo hay una costumbre de la que creemos que otras ciudades deberian de tomar ejemplo. Dentro de los conciertos patrocinados por el ayuntamiento, reservan un día para la actuación de cantantes o grupos asturianos. Pudimos difrutar de la maravillosa voz de Alexandra in Grey, del rock de Mokomitas y el folk de Bob Dylan cantado en astur por Toli Morilla.

Video de Alexandra in Grey .

Hay días que amanecen para ser perfectos y hoy ha sido uno de ellos. No podemos explicarlo , hay que pedalearlo .