Empezamos a pedalear con la intención de seguir la senda Majá Robledo hasta el pantano del mismo nombre, pero las recomendaciones de los lugareños nos hicieron desistir y hacer cambios sobre la marcha. Nos dijeron que es una ruta senderista con bastantes tramos inciclables, así es que no tentamos a la suerte. Habrá que hacerla a pie para comprobarlo.

Hicimos una ruta mixta entre caminos de tierra y carretera.

Salimos del apartamento rural y justo enfrente, sólo con cruzar la carretera tomamos a la Senda Majá Robledo .. para acceder a ella tenemos el primer regalo, una rampa asfaltada con más del 20% de desnivel y con las piernas frías!!Esos 200 metros se  hicieron eternos.

Pedaleamos entre cerezos por pistas en muy buen estado pero bastante exigentes y casi enseguida llegamos a Huetre .. Un paisaje espectacular, que  llena de sensaciones y emociona .

Tras unos metros de bajada al río nos espera un rampón para subir al pueblo donde el gps marca 25% de desnivel.

Allí dudamos con las indicaciones de la senda y preguntamos a unos vecinos, nos dicen que por ese lugar se puede ir sólo andando, que en bici tendremos problemas (en la guia de la Junta dice que se puede ir en bici, pero nos fiamos de los abuelillos) Tenemos que buscar una pista distinta pero hay que subir dirección Carabusino y Casares de las Hurdes y así hacemos, eligiendo el lado por donde lla subida es más exigente ¡ qué valientes!!
 
Una vez de nuevo en Casares de las Hurdes decidimos no abandonar la ctra y hacer el puerto que nos lleva hasta el límite de Salamanca y tiramos para arriba por la ctra CC-55.3. Lo cierto es que no es tan fiero el león como lo pintan, subimos sin problemas, sin agobios y con un pedaleo bastante agradable.
 

Una vez arriba, fotos y en busca de los nueve km de bajada … toda una gozada!!! Tiramos de freno porque no queremos que se acabe tan pronto. 

Al final nos salieron pocos km pero era lo más aconsejable dado los problemillas con la alergia  Tenemos que  volver ya que hemos recopilado información sobre caminos entre los vecinos de la zona que no aparecen en los mapas topográficos.

Nos alojamos en los apartamentos de La aldea la Cabachuela en Casares de las Hurdes . No tenemos palabras para describir el trato que hemos recibido una vez más por parte de Ascen (que llevó una tarde a Isabel a pescar con las manos junto a dos amigas suyas). Nos hace sentir como en casa y la gente del pueblo te trata como si fueses uno más!! Por eso siempre diremos que Las Hurdes, son mucho más que un paraiso natural.