Llames de Parrés – Nava

 

Datos grabados por el gps Twonav Anima plus.

Se puede comprobar que las alturas no son muy elevadas, lo que hace más duro el recorrido es el acumulado positivo que sobre todo se suma en la subida de 11 km desde Puente Miera a Les Praeres.

Estamos sólos en la casa rural y ello hace que descansemos sin ruidos y despertamos con el sonido de los pajarillos que a pesar de la niebla también han madrugado. Tras desayunar nos despedimos de Esther y emprendemos la marcha Cometemos el error de no recordar si el tramo  del track que llevamos en el gps hasta Infiesto es una variante dibujada por Paco o el trazado original del Camino de la Reina (inciclable, complicado porque no es arrastrar la bici sino cargar con ella y eso no podemos hacerlo durante tanto tiempo con el Evo y la bici juntos). Asi es que tomamos la alternativa más sencilla y cómoda. Bajamos por camino hacia el Rio Piloña, cruzamos su puente y accedemos a la N634 que nos lleva a Infiesto. La ctra a pesar de ser una hora punta no tiene mucho tráfico y como el arcén es ancho y la tendencia es a bajar llegamos rápido , ganando bastante tiempo al horario total estimado En Infiesto ponemos el track pero el gps nos dice que hemos llegado a destino y se niega a navegar. Probamos en el móvil y nos dice lo mismo, por lo tanto el archivo tiene algún error. Es nuestro primer viaje de la era Twonav y por un momento nos acordamos del viejo Garmin. No podemos activar la navegación pero si podemos hacerlo manualmente. Como la pantalla es táctil, no hay ningún problema. 20 km después todo se soluciona  y Paco puede ir más relajado sin tener que mover el mapa.

Cruzamos Infiesto y accedemos a la AS 254. No sabemos si es porque estaba en obras pero es una carretera de escaso tráfico, es estrecha y está flanqueada por prados y árboles. Su tendencia es a subir pero de una manera suave por lo que permite llevar un buen desarrollo y movernos cómodos. Paralelo discurre el tranquilo Río de la Marea por lo que disfrutamos de un estupendo paseo por su ribera, escuchando el agua y con una temperatura perfecta.

Llegamos a Puente Miera y aquí enganchamos de nuevo con el Camino de la Reina o las peregrinaciones (Oviedo – Covadonga). Es la GR 105  y paramos a tomar un refresco. Justo donde está el cruce en el que tenemos que desviarnos está el Bar Puentemiera. No tienen nada para picar asi es que no nos entretenemos mucho y tiramos para arriba.

Al principio la pista está asfaltada y un poco rota, pero se pedalea fácil. Después progresivamente iremos cambiando de camino de tierra compactada a un camino de  montaña con las curvas llenas de piedra suelta, sobre todo donde el cambio de desnivel es considerable. Algunas rampas se pegan a las piernas y las ruedas traseras derrapan. Hay que poner especial cuidado en algunas curvas.

El sol empieza a picar. Aquí también vale el dicho de «Mañana de niebla, tarde de paseo».

A medida que subimos podemos disfrutar del paisaje que vamos dejando abajo. Al final, el camino se abre a una pista ancha de tierra blanca, muy rodadora, que facilita mucho el último tramo.

Muchos nombres en el letrero pero ninguno dice que vamos a Les Praeres por el camino que lleva a Nava, tardamos varios km en encontrar el nombre, no estaba ni en los paneles direccionales de la GR.

En el alto hay un espectáculo indescriptible. Sólo escuchamos el sonido de los pájaros, las vacas y caballos que pastan tranquilamente.

Y como una imagen vale más que mil palabras, grabamos este video y nos marchamos para no molestar a los animales.

Se acaba la pista de tierra blanca y comienza el asfalto del descenso. Todo el desnivel que hemos subido en once km hemos de bajarlo en menos de la mitad de distancia ( cinco más o menos) por lo que encontramos una vertiginosa bajada, con desniveles que llegan a superar el 30% según pudimos comprobar al analizar el track en casa  y curvas bastante peligrosas. Hay que llevar los frenos en buen estado porque se ponen al límite. Pensábamos que nuestra capacidad de asombro en Asturias habia tocado techo el año pasado, pero encontramos delante de nosotros un paisaje al que nuestras cámaras no hacen justicia. Nos estremecemos, nos emocionamos, alargamos la bajada para disfrutarlo

Llegamos a Nava a tiempo de tomarnos unas cervecitas antes de comer. Nos alojamos en el Hotel Prida. http://hotelprida.com/

No tenemos palabras para agradecer el trato que nos dispensaron, muy amables, tratando siempre de facilitarnos la vida aunque ellos tuvieran que complicársela. Lavamos la ropa en el lavabo y ellos mismos se encargaron de recogerla, tenderla y volverla a recoger. No estamos acostumbrados a tanta atención y la verdad es que quedamos sorprendidos y encantados.

Nos recomendaron comer en el restaurante Prida (nada que ver con los gestores del Hotel) y allí disfrutamos de un estupendo y barato menú.

Estamos en la comarca de la sidra, pero aun no la hemos probado.