Etapa 3 – Bruma – Santiago de Compostela

Hoy ha sido el día que más hemos madrugado ya que queríamos llegar pronto a Santiago, a las 8:15 ya estábamos pedaleando.

Desayunamos a unos cuatro km del albergue, en el bar Porto de Ardemil, un bar donde la señora muy amablemente se ofreció a sellarnos la credencial.

La mañana era fresca pero disfrutamos mucho ya que íbamos en bajada y nos pudimos deleitar con los parajes de prados verdes y vacas pastando; los primeros 12 km son por pistas asfaltadas y hasta Sigüeiro el pedaleo es muy fácil alternando continuamente asfalto con caminos entre bosques, sólo hay que salvar algún que otro fuerte repecho.

De la tranquilidad del campo y de las pequeñas aldeas entramos en el bullicio de Sigüeiro. Mucho trafico y mucha gente ya que era día de mercado, tomamos un refrigerio y salimos pitando.

Al salir de Sigüeiro hay que tener cuidado con un par de rampas muy fuertes y sobre todo una que hay al cruzar la carretera que va a Santiago, en lugar de subir la cuesta que indican las señales del camino, es preferible tomar el camino de la izquierda, sube igualmente pero no con tanto desnivel, a 500 metros se unen ambos caminos. Nosotros tuvimos la suerte de encontrarnos con un caminante de la zona que nos aconsejó esa alternativa.

El llegar a Santiago es peligroso ya que el camino coincide con la carretera nacional A Coruña – Santiago.Es una carretera con mucho trafico y hay que cruzarla en un par de ocasiones por zonas de poca visibilidad. Tenemos que estar atentos a las señales para no saltarse ninguna hasta llegar al polígono industrial de Santiago.

La entrada a Santiago del Camino Inglés es muy bonita .Se entra por el parque de Galeras.

Y aquí termina nuestro Camino Inglés

Apuntes sobre Camino Inglés

A modo de prólogo os cuento que …

El camino inglés fue utilizado en primera instancia por peregrinos de los paises nórdicos e ingleses.

Debido a la inseguridad que provocaban las continuas guerras entre los antiguos reinos y señorios de la península ,así como la beligerancia de las relaciones franco-británicas, se tuvo que elegir el mar como vía más corta y segura de peregrinación. Desembarcaban en puertos del norte siendo principalmente Ferrol y A Coruña los más utilizados. Desde ahí caminaban hacia Santiago de Compostela a través de los Caminos Reales. De esas peregrinaciones surgió el nombre de Camino Inglés o camino del inglés, con inicio en cualquiera de las dos ciudades,

De las dos opciones existentes nosotros escogimos salir de Ferrol

El Camino por esta vertiente está perfectamente señalizado, no hace falta gps ni mucho sentido de la orientación pues continuamente hay hitos que nos marcan la dirección.

Es tan duro como bonito y recomendable. Los tramos más complicados están entre Miño y Betanzos y después la subida a Bruma. El resto es asequible.

Está salpicado de grandes mansiones que parecen abandonadas y casas solariegas. Es dificil encontrar un tramo deshabitado.

Generalmente se pedalea en corredoiras, aunque en infinidad de ocasiones se hace por carreterillas locales, estrechas, bien pavimentadas y con escaso tráfico.